Comunicado del PCM a raíz de la muerte de un elefante del circo Gottani

El pasado lunes 2 de abril de 2018 un camión del Circo Gottani que estaba efectuando el transporte de 5 elefantes, sufrió un accidente en la autovía A-30 a la altura de Pozo Cañada (Albacete) en sentido Murcia. Las imágenes que pudimos ver en los distintos medios de comunicación vienen a demostrar no sólo el lamentable estado en el que se encuentran estos animales a raíz del propio cautiverio sino también la del sufrimiento, acallado e ignorado, al que se ven sometidos en este tipo de espectáculos.

El maltrato animal se da en muchos ámbitos y de muchas maneras, y aunque la más visible suele ser la de los animales domésticos que padecen a manos de quienes deberían estar cuidando de ellos, existe también detrás de muchos negocios que se lucran a costa de la explotación y el maltrato. En los últimos años esta visión se ha venido ampliando y hoy podemos afirmar que los circos con animales son lugares en los que estos sufren maltrato de forma flagrante y deplorable.

 

En paralelo a la concienciación de la sociedad, el Movimiento Animalista, ya sea a través de plataformas, asociaciones o partidos se ha dedicado a elaborar propuestas a las distintas ciudades y municipios para conseguir la prohibición de instalación de circos con animales en las mismas. En nuestra región, en numerosas ocasiones gracias a nuestras/os camaradas y/compañeros, se ha conseguido aprobar propuestas y/o declaraciones favorables a la prohibición de la instalación de estos espectáculos en suelo público en, aproximadamente, 65 municipios (entre los que se incluyen la capital, Madrid, Rivas o Corpa, entre muchos otros). No obstante, aún queda un largo camino por recorrer y más de 100 municipios en los que conseguir este objetivo.

 

La muerte de uno de los elefantes en el accidente referido es una buena muestra de lo que supone enjaular animales salvajes que son arrancados de su hábitat natural, siendo privados de su libertad y obligados a vivir en un espacio que no reúne las condiciones y los medios necesarios para desarrollar su comportamiento natural. Explotación, maltrato, situaciones límite, son, entre otras, circunstancias que pueden llevar a estos animales a tener reacciones atípicas de acuerdo con su naturaleza en busca de una protección de su integridad.

 

La sociedad capitalista en la que vivimos, con una visión basada en el beneficio y el rédito económico, tiene en estas actividades un marco de negocio cuyo único objetivo es el lucro a costa del sufrimiento de los animales y su sometimiento a una vida indigna, entre jaulas y cadenas, que sería impensable en una sociedad que, tal y como nosotras/os planteamos, cuide del ecosistema del que forma parte. Por ello, desde el PCM queremos denunciar el uso de espacios públicos para estos espectáculos y la silenciosa complicidad de algunas instituciones hacia un lucro conseguido sin ningún tipo de ética a costa de la salud física y mental de tantos animales y nos comprometemos a luchar para cambiar esta situación.