Pensiones
EL FUTURO DE LAS PENSIONES DE TRES GENERACIONES PDF Imprimir Correo
Escrito por pcmadrid   
Miércoles, 28 de Febrero de 2018 17:05

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La Comisión Europea de Empleo y Asuntos Sociales lo ha dejado muy claro, en noviembre de 2017, fecha en la que presentó su informe sobre la situación social en Europa y sus recomendaciones, para España decía: “los jóvenes están abocados a un futuro de bajas pensiones, deberán pagar más para sostener las pensiones y tendrán prestaciones más bajas en relación a su salario”.

Las propuestas del Gobierno y su partido, en el Comisión del Pacto de Toledo, para alargar el número de años para calcular la cuantía de las pensiones a 30 años, 40 o toda la vida laboral. Por cada año que se alargue el periodo de cálculo las pensiones futuras sufrirán una pérdida de un punto respecto a cómo se calculan en la actualidad. Lo que podría suponer una reducción de las futuras pensiones en más de un 35%.

La beata ministra de Empleo, Sor Fátima Báñez creyente y practicante de las tesis económicas neoliberales, en defensa de la propuesta del PP, ha argumentado que la propuesta de su partido de ampliar a toda la vida laboral el cálculo de las pensiones seria “voluntaria” para las trabajadoras que teniendo una trayectoria de largas cotizaciones, más de 37 años cotizados, se ven perjudicados por las consecuencias de la crisis, por el paro, los ERE o un cambio de profesión con salarios más bajos.

Dicha propuesta es un caramelo con el que endulzar la amargura del contenido de su propuesta.

Alargar los años de cotización supone incorporar bases de cotización más antiguas y más bajas para calcular las pensiones. Y no hay que tener una licenciatura en economía para saber que al hacer la media se acaba reduciendo la cuantía de la pensión.

Aceptando que un reducido número de trabajadoras mayores y con muchos años cotizados, pero que en los últimos años de su vida laboral sus cotizaciones han sido inferiores a las que venía realizando, como las paradas de larga duración en edad de jubilarse, pudieran beneficiarse al poder elegir si recurrir o no a toda la vida laboral para calcular sus pensiones, pero esta propuesta excluye de esos supuestos beneficios a la mayoría de la clase trabajadora.

La propuesta del PP es selectiva y excluyente, pues deja fuera de la misma a las trabajadoras con empleo precario y bajos salarios y cortas trayectoria de cotizaciones como: a las jóvenes, mujeres e inmigrantes, que configuran la gran mayoría de los condenados al paro que durante la crisis han visto drásticamente rebajados sus salarios.

Ampliar a 30 años, 40 años o toda la vida laboral perjudica de manera potencial al colectivo de jóvenes que se incorporan al mercado de trabajo en condiciones de precariedad, contratos temporales o parciales, con salarios de miseria y bajas cotizaciones debido al actual modelo de mercado de trabajo como consecuencia de la reforma laboral de 2013 del PP. Por tanto la propuesta del PP penalizaría gravemente sus futuras pensiones.

 

 

Con esta propuesta el PP no buscan las pensiones de los jubilados actuales. Estas ya las tienen:

Con las reformas de las pensiones que han realizado en los últimos 30 años se las han recortado en más de un 20%, aumentando progresivamente los años necesarios para acceder a una pensión contributiva al ampliar de 2 a 25 años el periodo para calcular la cuantía de las pensiones.

La aplicación del 0,25% como índice de revalorización de las pensiones, garantiza una pérdida de su poder adquisitivo cada año. La pérdida acumulada de poder adquisitivo en los últimos tres años es de un 1,5%, cantidad equivalente a 2.500 millones de euros. Si a esta pérdida de poder adquisitivo de las pensionistas le sumamos la subida de los precios de la energía que fue de un 10% en 2017, estaríamos hablando de una pérdida acumulada de poder adquisitivo de las pensiones de 11,5% lo que supone un mayor aumento de la pobreza energética, más personas mayores pasando frio en invierno debido a las actuales pensiones de miseria.

 

Ahora vienen a por las pensiones futuras:

Las pensiones de las trabajadoras que tienen entre 35 o 40 años y aún les quedan 25 o 30 años por cotizar hasta la edad de jubilación a los 67 años.

Las de los jóvenes que se están incorporando por primera vez al mercado de trabajo con contratos precarios y salarios de miseria. A estas futuras trabajadoras que ya les están diciendo que si quieren tener una pensión algo digna que se vayan haciendo un plan de pensiones privado. Ahora tendrán que decidir si quieren comer o tener una pensión en el futuro, para seguir pasando hambre y frio.

Las pensiones de las hijas de estas trabajadoras que aún no tienen la edad para acceder al mercado de trabajo, pero que ya son firmes candidatas para formar parte de la nómina precaria futura de los grandes monopolios de la oligarquía capitalista.

Tres generaciones de futuras pensionistas están en el punto de mira de las nuevas reformas que se ciernen sobre el sistema público de pensiones y que si no lo impedimos pueden asestar un golpe mortal al sistema público de pensiones para transformarlo en un sistema paliativo que solo servirá para tratar los casos extremos de quienes desde la precariedad y pobreza laboral no lleguen a la jubilación.

Y con ello habrán sentado las bases para lograr lo que el sistema capitalista nacional o extranjero vienen persiguiendo desde hace años: potenciar los planes de pensiones privados y acceder al control de los 110.000 millones de euros que mueven las pensiones públicas.

El mensaje que vienen dando desde Washington a Berlín; el FMI a La UE; el Banco de España, el Santander, el BBVA, la Caixa, De Guindos o Sor Fatiga ministra de empleo es: quien quiera tener una pensión mínimamente digna, más allá de la mera de subsistencia, tendrán que ir pensando en suscribir un plan de pensiones privado.

Todos los actores del gran capital monopolista y financiero se está preparando para que la nueva reforma de las pensiones sea una conquista de sus objetivos de liquidación del sistema público de pensiones. Por lo tanto estamos ante uno de los retos más importantes a los que nos tenemos que enfrentar en este año 2018.

No es cierto como pretenden hacernos creer quienes quieren apropiarse del sistema de pensiones, que faltan recursos económicos para mantener el sistema público de pensiones. Lo que falta es voluntad e interés político para hacerlo.

 

Esto es una falacia más en este entramado de manipulación de una opinión publica desinformada y atemorizada. Porque, en definitiva, es el Estado el que tiene que hacer frente a sus responsabilidades, tanto si las cotizaciones no llegan, como si el Fondo de Reserva se agota.

Si un empresario hubiera hecho, lo que ha hecho el PP con el Fondo de Reserva de las Pensiones estaría en la cárcel.

El sistema Público de Pensiones es un puntal básico del Estado de Bienestar y garantía de que, en la vejez, después de muchos años de trabajo, cotizando y pagando impuestos, nuestros mayores puedan llevar una vida mínimamente digna.

 

Por ello proponemos:

Las pensiones se tienen que garantizar en la Constitución como un derecho: Una constitución que consolide los derechos de la clase trabajadora y de obligado cumplimiento por parte de los gobiernos de turno, incluso por medio de un Real Decreto Ley para una mayor garantía de su cumplimiento.

La financiación de las pensiones se hará por medio de las cotizaciones de las trabajadoras y con aportaciones de los Presupuestos Generales del Estado

Derogación de la reforma de las pensiones del 2013 del PP, que por un lado establece una fórmula, de revalorización de las pensiones y, por otro, establece y anticipa a 2019 el llamado factor de sostenibilidad.

Derogación de la reforma de las pensiones del 2011 del PSOE, que supuso un aumento de la edad de jubilación a los 67 años.

Una reforma fiscal progresiva para que paguen más, los que más tienen.

Ninguna pensión por debajo del SMI contributivas o no contributivas.

Rotundo rechazo a que segreguen de la Seguridad Social, estableciendo una forma de financiación diferencial las muertes y supervivencia, con el punto de mira puesto en las pensiones de Viudedad, tan de carácter contributivo, como las de jubilación, incapacidad, y orfandad.

Recuperar la soberanía económica mediante la derogación del texto del Artículo 135 de la Constitución.

 

CAMBIAR EL MUNDO NO ES UTOPIA SINO JUSTICIA SOCIAL

 
El futuro de las pensiones públicas PDF Imprimir Correo
Escrito por pcmadrid   
Martes, 27 de Febrero de 2018 23:33

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Entre 1997 y 2004, el Sistema Público de Pensiones acumulaba superávit año tras año y gracias a ello se constituyó el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la “hucha” de las pensiones, como una medida para garantizar las pensiones futuras.

Este fondo llegó a acumular 66.815 millones en 2011, desde la llegada del PP al gobierno. Los datos que el Gobierno del PP hizo públicos en el mes de Junio de 2016, después de que se celebraran las elecciones generales, son que el fondo se había reducido hasta 24.604 millones. En el mes de julio el gobierno del PP, volvió a sacar 1.000 millones más. Al día de hoy, el fondo de las pensiones es de 23.604 millones.

El Ministerio de Empleo ya ha anunciado que para diciembre volverá a recurrir a la hucha de las pensiones para sacar otros 8.700 millones, para abonar la paga extraordinaria de las pensionistas de Navidad, lo que nos indica que con el abono de las pagas extras del mes de junio y octubre de 2017 el fondo de las hucha de las pensiones habrá desaparecido.

La infumable justificación por parte del PP de tener que recurrir a la hucha de las pensiones, es consecuencia de que las cotizaciones sociales son insuficiente para poder abonar las pagas extras a las pensionistas. Obviamente se olvidan en su justificación de añadir que sus reformas son las responsables de este hecho, por ejemplo:

La reforma laboral de 2012, que facilita a los empresarios la contratación de trabajadoras, con salarios de miseria y explotación laboral.

La reforma fiscal de 2015, que una vez más favorece a los que más ganan.

Las deducciones de las cotizaciones a la seguridad social de los empresarios con el pretexto de incentivar la contratación.

Según los datos oficiales en el 2015 la economía creció un 3%, mientras que las cotizaciones a la seguridad social solo se ha incremento en un 1%.

Desde la llegada del PP al gobierno las cotizaciones de las rentas de trabajo se han reducido un 7% y la recaudación empresarial un 46%.

Un informe de la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) realizado por Ignacio Zubiri, de la Universidad del País Vasco, concluye que estas reformas son poco más que una rebaja generalizada de las pensiones que afectan a todos sus elementos, advirtiendo que las pensiones serán un 35% más bajas tras los cambios introducidos, que han ignorado los derechos de las pensionistas y les han hecho cargar con todo el coste del envejecimiento de la sociedad.

A pesar de la situación de la hucha de las pensiones el gobierno del PP en funciones, viene anunciando la generalización de la tarifa plana de las cotizaciones empresariales. Esto nos hace pensar que habrá probables reducciones o recortes de las pensiones, pese al anuncio gubernamental de que el próximo año las pensiones subirán el 0,25%. Es evidente que tras esta campaña de desgaste del Fondo de Reserva de las Pensiones se encuentra otra para aumentar los fondos privados de pensiones, que en más de una ocasión es lo que recomiendan los portavoces de este Gobierno en funciones, aunque no hay que olvidar que estos fondos han fracasado en todo el mundo.

El programa de Gobierno del PP propone un nuevo pacto para hacer sostenibles las pensiones. Por su parte el PSOE, pretende la reconstrucción del Pacto de Toledo, asegurando el poder adquisitivo, la dignidad de las pensiones y la viabilidad del Sistema Público de Pensiones.

¿Alguien piensa que la propuesta del PP o el Pacto de Toledo van a salvar el Sistema Público de Pensiones?  La única garantía de salvar el Sistema Público de Pensiones es la actuación rápida y la unidad sindical de todas las organizaciones obreras para organizar la movilización  de todas las trabajadoras del Estado, activas y jubiladas, en su defensa. Esta salvación ha de pasar por la derogación de las reformas de 2011 y 2013, la derogación de las reformas del Estatuto de los Trabajadores de 2010 y 2012, la creación de un nuevo Estatuto de los Trabajadores que garantice los derechos sociales y económicos de la clase trabajadora, como la defensa de la Caja Única de la Seguridad Social.

Desde el PCM hacemos un llamamiento a toda la sociedad para que se movilice en defensa del  Sistema Público de Pensiones.

EL PCM considera urgente una movilización en defensa de las pensiones, y debe de partir de la exigencia de la subida del salario mínimo, la derogación de las últimas reformas laborales y la eliminación de todas las bonificaciones patronales a cargo de la Seguridad Social.

El resultado de estas elecciones no nos debe desanimar, tenemos que organizarnos para dar la batalla por los intereses de la clase trabajadora, la unidad y la lucha de la clase trabajadora es el único camino que nos queda para revertir estas políticas y conquistar un nuevo mundo con futuro y derechos para todas.

 

 

 
El vaciado de la hucha de las pensiones PDF Imprimir Correo
Escrito por pcmadrid   
Martes, 27 de Febrero de 2018 23:21

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Durante el año 2016 que acaba de terminar, el Gobierno sacó cuatro veces dinero del fondo de reserva de las pensiones. Ha pasado de tener 66.816 millones de euros en 2011 a 15.020 al acabar este último año. Obviamente en el año 2017 no va a ser posible financiar el déficit del sistema de la Seguridad Social que fue en el año 2016 de 19.000 millones (1.7% del PIB). Las cifras que son, sin duda, alarmantes contrastan con la tranquilidad con la que el Gobierno aparentemente afronta el problema. En los primeros años de la crisis la hucha apenas varió, fue con la llegada del PP cuando se empezaron a esquilmar los recursos que son de todos y de todas. Mariano Rajoy ha sacado en 2016, 19.200 millones y durante el total de su mandato 50.000 millones de euros. Y ahora dicen que si se acaba, que se emite deuda.

Todo lo que se refiere al modelo social que este país tenía, está siendo minuciosamente desmantelado. El Gobierno continúa con su plan que tiene como único fin un cambio hacia un modelo neoliberal. Según un informe de FUNCAS, las dos reformas de las pensiones (PSOE en 2011 y PP en 2013) han provocado un empobrecimiento de las pensiones un 35% debido al aumento de la edad de jubilación y a la eliminación del vínculo con el IPC. En los próximos años seguirá aumentando la edad hasta 67 o más (ya se habla de aumentarla) y la tasa de reemplazo (lo que se empieza a cobrar de pensión en relación al último salario) pasará a un 50% (en 2013 era 79%). Este empobrecimiento se trata de una estafa generalizada para pasar fondos de los bolsillos de los y las trabajadoras a manos de empresas y bancos.

Ahora nos venden que el modelo es insostenible y llevan años descapitalizando la hucha a través de reducciones en las cotizaciones y tarifas planas para que cada vez las empresas paguen menos. También ha habido transferencias de unas partidas a otras aprovechando que había mucho dinero. ¿Realmente el dinero de las pensiones va a parar a las pensiones?

Los bancos sufren en la actualidad una importante crisis de modelo de negocio, los tipos de interés cero les impiden grandes beneficios en su negocio tradicional de dar créditos. Sumamos su búsqueda de un papel determinante en la revolución tecnológica. Y por si fuera poco, tienen que devolver el dinero incautado con las clausulas suelo. La búsqueda de rentabilidad y nuevos negocios pasa hace tiempo por los planes de pensiones privados. En España no acaban de despegar, por una parte porque el sistema público funcionaba y porque aunque las desgravaciones fiscales son muy altas, se las acaban comiendo las elevadas comisiones de los fondos. Además sus rentabilidades rara vez son mayores que las de las pensiones públicas. Así que, para que el negocio mejore hay que crear un clima apocalíptico sobre las pensiones públicas.

El problema de la Seguridad social no es de gasto, sino de ingresos. El cambio de modelo que estamos sufriendo en este país deja en papel mojado las primeras líneas de nuestra Constitución: España es un estado social y democrático de derecho. Las pensiones, el empleo precario, recorte del estado del bienestar. Todo apunta a que cada vez sea menos social y democrático.

 
La ministra de Empleo, Fátima Báñez ha anunciado que Mariano Rajoy, si consigue ser investido, tendrá preparada una nueva reforma para que sea compatible el cobro del 100% de la pensión con un empleo, siempre que éste no sea en la Administración Pública. PDF Imprimir Correo
Escrito por pcmadrid   
Martes, 27 de Febrero de 2018 23:17

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La recuperación económica y del empleo se sustenta en la precariedad laboral. Es un hecho, y es cuantificable. Mientras que en Noviembre de 2013 la media de las cotizaciones a la Seguridad Social era de 489,8 € por cotizante y mes, dos años después en Noviembre de 2015 (últimos datos disponibles) la cotización mensual media de las personas recién contratadas es de 385 €. Es decir, las nuevas incorporaciones, las personas que han encontrado trabajo en último mes cotizan un 20% menos que las que ya lo estaban haciendo en 2013.

Unas cotizaciones bajas siempre van emparejadas con bajos salarios, contratos en fraude (para ser incluidos en grupos de cotización más bajos), y otros abusos patronales que tienen como víctima a la trabajadora o trabajador de turno. Por eso sostenemos que el coste de la recuperación económica o la creación de empleo se está sustentando en los hombros de la clase obrera. Si los costes salariales bajan un 20%, se puede contratar a una persona más por cada cinco. Sin embargo el desempleo no ha bajado en esa proporción, porque el ahorro que se puede producir por la vía de la reducción de los salarios no se destina a más contratos, si no a engordar las cuentas de resultados. Aumentando así la desigualdad, como señalan múltiples informes -hasta de la OSCE- que colocan a España junto con Grecia como los dos países donde más crece la desigualdad.

Este efecto no es estacional, ni casual. Obedece a una intención. Las sucesivas reformas laborales y cambios legislativos han ido dirigidas a reducir los costes salariales para no tocar los beneficios empresariales. Sufrimos un gobierno que gobierna solo a favor de una clase, que se pliega a los intereses de una minoría de afines y poderosos.

Otro efecto colateral de la bajada de la cotización media de quienes consiguen un puesto de trabajo, es que aunque ha aumentado el número de cotizantes en 950.000 personas en el periodo noviembre 2013 a noviembre 2015, el aumento de lo ingresado en el mismo periodo ha sido de apenas 350 millones de euros, lo cual es totalmente insuficiente para sostener el incremento del gasto por prestaciones de desempleo, pensiones etc... Generándose un agujero en el famoso Fondo de Reserva o “hucha de las pensiones” que se ha comido solo en el año 2015, en teoría un buen año para el empleo, 13.500 millones de euros. Para 2016 se estima que se sacarán otros 6000 millones. En el acumulado de la Legislatura del PP, este Fondo de Reserva ha pasado de tener más de 66000 millones de euros a menos de la mitad. Esto también es una situación buscada, hacer insostenible el sistema de pensiones en el futuro, para pasar a privatizarlo. La vieja lógica neoliberal.

 
Cobrar la pensión y tener que trabajar PDF Imprimir Correo
Escrito por pcmadrid   
Martes, 27 de Febrero de 2018 23:15

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La ministra de Empleo, Fátima Báñez ha anunciado que Mariano Rajoy, si consigue ser investido, tendrá preparada una nueva reforma para que sea compatible el cobro del 100% de la pensión con un empleo, siempre que éste no sea en la Administración Pública. Las primeras informaciones indican que se pagaría un tipo único de cotización: 8% (por cuenta ajena sería el 6% la empresa y el 2% el trabajador/a) y tendría una exención en el IRPF estableciendo un techo salarial para ello. En la actualidad existe ya la posibilidad de cobrar el 50% de la pensión y mantener el trabajo y 30.900 personas se han acogido a esta medida.

Al leer esto el primer pensamiento es: “como no se van a poder pagar las pensiones mucha gente tendrá que trabajar”. Pero es necesario analizarlo para ver la profundidad que hay detrás.

Hace tiempo que se viene preparando un escenario que está siendo cuidadosamente planeado y ayudado por medios de comunicación e intelectuales defensores del régimen, de que el sistema de pensiones no es sostenible y de que la hucha del fondo de reserva se está vaciando. Pero la realidad es que, el gran déficit de la Seguridad Social se produjo sobre todo por la reforma laboral del PP en 2012 que provocó oleadas de despidos de trabajos que tenían una alta cotización y que, fueron sustituidos por empleos más precarios y con aportaciones muy bajas.

La batalla ideológica es crucial en este tema y se desarrolla en muchos frentes. Tenemos que ser capaces de identificarlos:

1. Interesa crear un ambiente de alarma para que luego lleguen los políticos del PP como salvadores de las personas mayores: sus principales votantes.

2. Las voces más entusiastas sobre este tema vienen desde los bancos y compañías de seguros que lanzan el mensaje de que sólo con un plan de pensiones privado seremos capaces de tener una vida digna en el futuro.

3. Campañas como el Plan de Educación Financiera (Banco de España y CNMV) están cargadas de ideología y fomentan el ahorro con productos financieros privados como si fuera un dogma de fe.

4. El neoliberalismo unido al patriarcado llegan al propio sistema con medidas como la que se aprobó en la anterior legislatura que premiaba a las mujeres que “aporten” más de dos hijos con un 15% de complemento.

5. Voces como la de Manuel Lagares (famoso por ser el que asesorara a Mariano Rajoy en su reforma fiscal) ya está apuntando en complementar la financiación e las pensiones con un aumento del IVA.

Y todo esto tendrá como colofón (como temíamos al principio) una nueva reforma a la baja que está preparando el PP y así estaremos en el escenario alemán: pensionistas con minijobs porque no llegan a fin de mes. Así habría un buen sistema privado para llegar a una vejez digna, dejando al sistema público como recurso de beneficencia.

Sólo con empleo digno y de calidad se acabará con el déficit de la Seguridad social y siempre se podrá completar con los presupuestos del estado. Medidas como financiar parte de las pensiones con los presupuestos del estado y eliminación de los topes de cotización sin elevar las pensiones máximas mejorarían el sistema en su conjunto.

No se trata de una situación inevitable enmascarada con un falso discurso demográfico, sino un cambio de modelo para introducir al mercado dentro de la gran bolsa de dinero que son las pensiones.

Nuestra defensa estará siempre con el sistema de pensiones para que siga siendo público y universal.

 
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