VALORACIÓN DE LOS DATOS DE DESEMPLEO. FEBERERO 2017 PDF Imprimir Correo
Escrito por pcmadrid   
Lunes, 06 de Marzo de 2017 01:08

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Los datos publicados la semana pasada por el Servicio Estatal de Empleo, -SEPE-, apuntan que el desempleo ha descendido en el mes de febrero de este año en 9.355 trabajadores, por lo que el desempleo total registrado es de 3.750.876.

Pese a ser un buen dato, siempre es una buena noticia que el desempleo baje, algunas sombras alargadas en la situación del empleo en nuestro país deben ser tomadas en consideración.

Las mujeres observan como ese descenso del desempleo se concentra entre los hombres, ya que casi 9 de cada 10 desempleados que han dejado de serlo son hombres.

En cuanto al desempleo total, más de la mitad de ese desempleo es femenino, un 56,1% de desempleadas frente al 43,9% de desempleo masculino.

Si se considera la edad de los desempleados y desempleadas se observan diferencias que son también significativas, ya que el desempleo sólo ha descendido entre los mayores de 25 años, -14.384. Por el contrario, el desempleo entre los menores de 25 años se incrementa en 5.029 efectivos más.

Atendiendo entonces a esas cifras, se puede afirmar que el desempleo estructural de nuestra economía se concentra entre las mujeres y los más jóvenes, siendo especialmente significativo el desempleo entre las mujeres jóvenes.

Otro dato que confirma esa afirmación es la distribución del desempleo por los sectores de actividad económica. El desempleo crece en agricultura, -9.734 desempleados más-, y entre el colectivo que no tenía un trabajo anteriormente, con un incremento de 4.713 personas.

Los menores de 25 años suponen el 8,0% del total del desempleo en nuestro país, -301.633 trabajadores y trabajadoras.

El desempleo, por el contrario, desciende en industria, -3.388 desempleados menos-, construcción, -6.676 menos-, y en el sector servicios con el descenso más acusado, 13.738 desempleados y desempleadas menos.

Los contratos laborales han alcanzado la cifra de 1.452.528. De estos, casi el 90% son de carácter temporal. Y si se considera la jornada laboral, casi el 40% de los contratos indefinidos y casi el 30% de los temporales son contratos a tiempo parcial, lo que facilita la imagen del modelo de generación de empleo que está imponiendo el Gobierno del Partido Popular.

En cuanto a las prestaciones por desempleo, referidas al mes de enero, los beneficiarios alcanzan la cifra de 2.014.585 trabajadores y trabajadoras, con una tasa de cobertura del 56,5%.

El siguiente gráfico muestra la proporción del tipo de prestaciones que perciben los beneficiarios

 

 

 

El gráfico es representativo del bajo alcance de las prestaciones contributivas, generadas como derecho, frente a las asistenciales, que pueden entenderse como “parches” ante la baja cobertura de las prestaciones contributivas.

La cuantía media bruta de la prestación contributiva es de 819,3 € al mes. Sin embargo la cuantía de la prestación considerada en perspectiva muestra su descenso y la imposibilidad de vivir, siquiera subsistir, con esa cuantía tan baja de la prestación contributiva.

 

Y aún empeora más la situación con las prestaciones no contributivas, cuya cuantía es muy inferior a las contributivas, dada la proporción de los desempleados que perciben las prestaciones no contributivas.

La distribución del tipo de prestaciones por desempleo por número de beneficiarios quedan reflejadas en el siguiente gráfico:

 

Si el número de beneficiarios es de 2.014.585 y el número de desempleados y desempleadas registradas es de 3.750.876, el número de desempleados que no perciben ningún tipo de prestación que palíe su situación de desempleo es de 1.736.291, esto es, un 46,3%, cifra a todas luces muy elevada.

Estos días también se han hecho públicos los datos relativos a la afiliación a la Seguridad Social.

En el mes de febrero ha habido un incremento de 74.080 afiliados y afiliadas, por lo que el número total de afiliados a la Seguridad Social asciende a la cifra de 17.748.255.

Al observar la distribución de estas nuevas incorporaciones a la Seguridad Social, se percibe como el 92,5% de ese crecimiento lo es en el Régimen General y un 5,4% en el Régimen Especial del Trabajador Autónomo.

La distribución de este aumento en los cotizantes a la Seguridad Social por ramas de actividad económica  se recoge en el siguiente gráfico:

 

Un dato coherente con el incremento del desempleo en la agricultura, nos lo proporciona el descenso habido en los afiliados al Sistema Especial Agrario, que ha visto descender a sus afiliados en 28.334 trabajadores y trabajadoras.

Si se presta atención al número total de afiliados, -17.748.255-, el 46,% de los mismos son mujeres, lo que proporciona una idea de la inserción laboral de éstas, por debajo de la masculina, que supone el 53,5% restante.

La afiliación de los trabajadores foráneos se ha incrementado en el mes de febrero en 14.463 efectivos, -en el mes de enero había descendido en 24.000 trabajadores.

El total de trabajadores extranjeros afiliados a la Seguridad Social es de 1.702.248, que supone casi el 10% del total de los afiliados.

Por Regímenes de afiliación, el 99,7% se concentra entre el Régimen General y el Régimen Especial del Trabajador Autónomo, y especialmente en el primero de ellos, que concentra el 83,3% de la afiliación.

Por su parte, la Comunidad de Madrid ha visto como se ha incrementado su número de desempleados y desempleadas, ya que ha aumentado su número en 1.673, por lo que el número total de desempleados en nuestra Comunidad es de 416.707; de éstos, el 55,7% son mujeres.

Los menores de 25 años, por su parte, suponen el 7,3% del total de desempleados madrileños.

Volviendo al desempleo registrado en los Servicios Públicos de Empleo en la Comunidad de Madrid, se observa que este ha descendido en los sectores de industria y construcción, al igual que en el total del Estado. Por el contrario, el desempleo ha aumentado en el sector servicios, muy sometido a la estacionalidad de su actividad, y en el colectivo que no contaba con un empleo anterior, -1.755 y 744, respectivamente.

La estacionalidad de la actividad del sector servicios en nuestra Comunidad se refleja en la composición del desempleo total, ya que supone más de dos terceras partes del total, -77,3%.

En cuanto a la contratación en la Comunidad de Madrid, en el mes de febrero se han firmado 178.728 contratos, de los que el 80% son de carácter temporal.

La distribución de las prestaciones por desempleo en Madrid quedan reflejadas en el gráfico siguiente:

 

El número total de beneficiarios alcanza la cifra de 185.670 trabajadores y trabajadoras.

Así, si el número total de desempleados en la Comunidad de Madrid es de 416.707 personas, el número de desempleadas y desempleados que no perciben ningún tipo de prestación por desempleo es de 231.074 efectivos, lo que supone que más de la mitad de los desempleados y desempleadas madrileñas no perciben ningún tipo de ayuda que ayude a paliar su situación laboral, -55,4%.

La economía va iniciando la senda de la recuperación, pero lo hace con fuertes desequilibrios. Se está creciendo a una tasa del 3,2% con 2.100.000 ocupados menos que al inicio de la crisis en 2008. Ese año el número de ocupados era de 20.400.000 y en 2016 ese número era de 18.300.000. Lo que viene a decir, que la tan traída recuperación económica se está realizando con un ajuste más que notable en el empleo, lo que nos viene a confirmar la ineficacia y la ineficiencia de nuestra estructura económica.

La contratación nos informa de la más que creciente dualización laboral, dado el hecho de que mes a mes el número de contratos de duración determinada supone, en el mejor de los casos, un 85% sobre el total de los contratos. Además, se debe considerar el efecto de sustitución en los Expedientes de Regulación de Empleo, -ERE's-, habidos la sustitución de empleo indefinido por empleo temporal con lo que ello conlleva: menores salarios y peores condiciones de trabajo, en general.

Atendiendo a los diferentes colectivos, es preocupante el desempleo de los menores de 25 años, que lejos de mejorar su desempleo se está enquistando en nuestra economía, según la propia OCDE.

El caso de las mujeres merece ser destacada, más allá de la próxima celebración del 8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora. Se trata de un desempleo elevado, con una precariedad y temporalidad en las relaciones laborales que es, sencillamente, inasumible para una economía occidental, que junto con que son las trabajadoras que más contratos a tiempo parcial indeseado firman, el sometimiento a la doble jornada, o doble presencia, y una menor cuantía en los salarios percibidos conducen, en última instancia a la discriminación de la mujer en la sociedad.

Como dato que apostilla lo anterior, el desempleo masculino ha descendido el doble que el femenino en el 2016.

El caso es que la temporalidad y la precariedad en el empleo no puede ser la base en la que se asiente la recuperación económica, porque sólo será la recuperación económica de unos pocos y no la del conjunto de la sociedad.