La mujer fuera del mercado laboral Imprimir
Escrito por pcmadrid   
Domingo, 06 de Noviembre de 2016 21:48

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Recientemente el Presidente de la CEOE, Joan Rosell, comentaba en una conferencia en Castellón que la incorporación de la mujer al mercado laboral era un “problema”. Posteriormente lo ha negado ante la avalancha de críticas que ha recibido. A pesar de esta negativa el trasfondo está muy claro.

El capitalismo desde sus inicios ha trazado una alianza macabra con el patriarcado, utilizando a las mujeres en cada época de la historia según le ha interesado, sobre todo a través de sus cuerpos, arrebatándoles su soberanía. Cuando ha hecho falta mayor fuerza de trabajo se ha incorporado a la mujer o se han fomentado sectores con alto grado de feminización para precarizarlos más, y así aumentar los beneficios. Ambas formas de explotación maquinan para darnos o quitarnos derechos según interese al mercado.

No es casual que en esa época de disminución de la tasa de ganancia se quieran explotar nuevos nichos de negocio como son los servicios públicos de estado del bienestar. Servicios que liberaban a las mujeres para el mercado. Sin estos servicios son las mujeres las que se ven obligadas a volver a las casas a realizar las tareas de cuidados, ya sea porque están en paro, porque tienen los salarios más bajos o porque incluso compatibilizan ambas tareas.

Los últimos datos de horas trabajadas nos dicen que éstas no crecen hace años, lo que se hace es repartir el trabajo con peores condiciones. Y el futuro con la revolución tecnológica no pinta mejor. Se prevé que se pierdan muchos puestos de trabajo en gran parte de los sectores. Es el momento para que el capitalismo se apoye en el patriarcado para privatizar el estado del bienestar a la vez que retira a las mujeres del trabajo asalariado para que se hagan cargo cuando no se puedan pagar esos servicios. Eso sí, sectores como el de telemarketing, las kellys… los mantenemos porque al estar feminizados se pueden explotar aún más.

Enterrar a las mujeres en el trabajo de cuidados no reconocido y no remunerado invisibiliza a las mujeres. Por lo que nuestra lucha no solo tiene que ser contra el capitalismo sino también contra el patriarcado que lo sostiene.

Ejemplos de cómo funciona esta alianza los hemos tenido en la regresión del papel de la mujer en los países del Este tras la caída del muro de Berlín. En cambio, nos encontramos que la emancipación de la mujer en Cuba ha sido notable. La integración en la vida política y económica es muy importante y, aunque todavía quedan restos de un patriarcado arraigado, esto nos demuestra cuánta más dura es la desigualdad cuando el capital toma las riendas.

El trabajo relacionado con los cuidados hay que socializarlo y es necesario que desaparezca la división entre trabajo productivo y reproductivo porque todo es trabajo. Mientras transitamos al socialismo tenemos que integrar la lucha contra el patriarcado dentro de nuestras luchas obreras. Reforzar la elaboración de planes de igualdad en las empresas, bajas de maternidad y paternidad iguales e intransferibles y luchar contra la división sexual del trabajo.

Última actualización en Domingo, 06 de Noviembre de 2016 21:49