El PCM denuncia la trama del negocio de la educación PDF Imprimir Correo
Escrito por pcmadrid   
Domingo, 08 de Julio de 2018 18:51

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Desde 2007, el alto capitalismo ha puesto el ojo en la educación pública mundial -y, en España, también en esa singularidad tan nuestra, la concertada-. Los planteamientos ideológicos de tal irrupción se remontan al famoso Coloquio Walter Lippmann de París de 1938 y, en tiempos modernos, al neoliberalizador informe de 2007 sobre la educación mundial de la consultora Mckinsey.

La intención principal de esta invasión  es doble: por un lado, formar al alumnado en una visión neoliberal de la vida (emprendimiento en lugar de conocimiento, pensamiento positivo y coaching en vez de racionalismo y pensamiento racional, emprendimiento social sustituyendo estado social…); por otro, abrir nuevas vías de negocio en la educación.

El huevo de esta serpiente lo están poniendo unas cuantas fundaciones internacionales financiadas por no pocas empresas de la élite mundial. Cada una tiene una misión. La principal es Ashoka, asociada en origen precisamente a Mckinsey y al magnate del amianto Schmidheinny. Ashoka, que luce una máscara ecocool para resultar convincente, tiene dos objetivos principales para lo que sus próceres llaman “cambio de paradigma”: promover el método APS (emprendimiento social más supuesto aprendizaje) para dejar las responsabilidades sociales del estado en los huesos y ampliar el capitalismo a todos los contextos posibles.

Valga el siguiente texto, que procede de una entrevista a María Zapata, directora de opinión internacional de la fundación, para ilustrar el citado segundo objetivo de Ashoka: “Los emprendedores sociales trabajan con esas poblaciones [los pobres] y su labor es acercar a la multinacional hasta ellas, mientras salvaguardan los intereses de éstas. Para las empresas, el mercado potencial que ofrece la población que está viviendo con menos de 2 dólares al día, lo que llamamos la base de la pirámide, en temas de energía, vivienda, alimento, etc. es de 4 trillones de dólares. Por tanto, la oportunidad de mercado para esas empresas es brutal, y ellas lo saben. Pero las desconocen y no saben cómo acceder a ellas”. Se trata, por tanto, no de acabar con la pobreza, sino de hacer un gran negocio con los pobres.

Para hacer real su proyecto, Ashoka cuenta con un presupuesto mundial anual de 42 millones de dólares. Ello da para disponer de una red de escuelas Changemakers (algunos centros públicos y varios centros jesuitas de todo el país), de un conjunto de publicistas llamados fellows (cobran 2500 euros al mes) y de un Líder de Cambio en cada escuela Changemaker. Además, Ashoka está muy presente en varios medios: Onda Cero, RTVE, la Cadena SER y El País. Precisamente en El País, Ana Sáenz de Miera, directora de Ashoka en España y Portugal, relató en un artículo del 13 de mayo de 2015 cuáles eran las intenciones y los plazos de la fundación para nuestra desventurada Piel de Toro. Veamos el final del artículo: “El objetivo es ambicioso. Nos proponemos que, para septiembre de 2018, ese cambio de mentalidad en el mundo educativo este extendido en la gran mayoría de los colegios de este país. Septiembre de 2018”. Estamos, pues, en el corazón de la batalla.

Otras fundaciones mundiales son Varkey y Qatar. Varkey, con dinero de Dubai y del magnate de la educación privada indio Sunny Varkey, se ocupa de promocionar un modelo de profesor dinámico y emprendedor, cuando no empresario, a través del llamado Nobel de la Educación, el Global Teacher Prize y su millón de dólares al ganador. La ceremonia de entrega es un grotesco espectáculo televisivo en que ha llegado a participar el actual Papa. Dos finalistas españoles, César Bona y el inefable youtuber David Calle, son hoy gurús españoles de esta Nueva Pedagogía.

La Fundación Qatar, a través de WISE, promueve este nefasto modelo educativo en ambientes académicos. Así, WISE organiza congresos sobre el asunto en importantes ciudades europeas. Madrid acogió uno en marzo de 2017. La Fundación Qatar pertenece a la familia real qatarí, firme defensora de la democracia y los derechos humanos.

Fundaciones educativas españolas semejantes son Créate (del Santander), Telefónica, BBVA, Santillana, Princesa de Girona (de la Casa Real) y COTEC (que incluye entre sus patronos al rey emérito, al rey en ejercicio, a Ashoka y al más poderoso capitalismo español).

La Nueva Pedagogía, con su mucho dinero en juego, es terreno abonado para que un puñado de cínicos (y algún convencido) haga fortuna a su costa. Son los llamados gurús educativos. Cuando ellos expresan su oracular mensaje, los profesores rasos han de doblar la cerviz.

Los gurús extranjeros mejor pagados son Sugatra Mitra y Ken Robinson. Entre los españoles los hay extravagantes (María Acaso), abiertamente simplistas (Clara María Cordero Balcazar), venerables (José Antonio Marina), millonarios dispuestos a serlo más (Carmen Pellicer, profesora de teología dogmática y moral y de pedagogía religiosa y catequética, fellow de Ashoka y presidenta de Trilema y AECOPE), publicistas del e-Learning (Melchor Gómez), partidarios de la mano dura contra los vagos y profesores funcionarios (Mariano Fernández Enguita), profetas santos del APS (Juan de Vicente y Roser Batlle), modernos y dinámicos (David Calle), etc. Todos se conocen, coinciden como docentes en el sinfín de másters de innovación educativa y se reparten, en los certámenes de innovación pedagógica, tanto los premios como la presencia en el jurado.

Carmen Pellicer representa el mayor peligro. Su afán de hacer negocio con la educación es ilimitado. Además, como se afirma en la web de Ashoka, Pellicer ya está  negociando la próxima ley educativa.

Ésta es solo la punta del iceberg. Seguiremos informando…