CONCLUSIONES PLENO MONOGRÁFICO DEL COMITÉ REGIONAL DEL PCM SOBRE CONFLUENCIA PDF Imprimir Correo
Escrito por pcmadrid   
Viernes, 11 de Mayo de 2018 21:55

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Aprobado por unanimidad 3 de mayo 2018

En el Comité Regional del PCM del 3 de mayo culminamos un debate fundamental, abierto por petición expresa de la militancia, para fijar posición de las comunistas en Madrid sobre la confluencia en nuestra región y sus municipios. LA militancia del partido coincide en que la cuestión electoral no es, ni de lejos, la clave de bóveda de la acción del PCE pero no niega la importancia de la misma y su capacidad de envolver largos períodos de actividad del partido. Por ello, y con el fin de evitar que lo urgente nos distrajera de lo importante la CPE del PCM decidió que este debate había de darse con tiempo y serenidad, un año antes de los comicios, y sin estar inmersos en plena vorágine electoral.

El resultado ha sido muy positivo. La alta participación en los debates convocados en los núcleos y en el número de reuniones celebradas para este Comité Regional monográfico sobre convergencia, deja clara la importancia capital que para el Partido Comunista de Madrid tiene el construir un proceso político transparente, democrático y de constante ida y vuelta entre la dirección y los núcleos. La información, esto es imprescindible, debe fluir de forma permanente entre el frente de convergencia y los comités locales.

 

 

Varios elementos apriorísticos son compartidos por la militancia: - Lo primero que las comunistas tenemos que plantearnos a la hora de abordar un debate sobre las perspectivas electorales es aclarar cuáles son los objetivos que nos marcamos a la hora de presentarnos a las elecciones. Nuestro horizonte estratégico es claro, y ha sido ampliamente debatido y explicitado en nuestros congresos: sumar fuerzas para la ruptura con el actual régimen y tejer alianzas para poner en marcha un proceso constituyente de carácter republicano, federal y socialista, que desemboque en un estado soberano frente al poder capitalista. Este objetivo no se consigue de la noche a la mañana, sino que forma parte de una estrategia a medio y largo plazo en el que la confluencia con sectores populares menos avanzados ideológicamente es absolutamente necesaria. Sólo un movimiento popular que se transforme en poder es capaz de lograr esa meta, para lo que es imprescindible afrontar contradicciones y tratar de lograr acuerdos de mínimos con todos los sectores que están afectados por el sistema. El objetivo no debe circunscribirse a formar un cordón sanitario contra la derecha (puro zapaterismo sociológico); sino a disputar la hegemonía sobre la salida de la crisis de régimen, para lo cual es fundamental superar al PSOE como teórica alternativa a las fuerzas reaccionarias (ya sea en una candidatura o como suma de diferentes candidaturas a su izquierda).

- Las instituciones no son la palanca principal de construcción de poder popular pero pueden ayudar (y mucho en ocasiones) a acercar esos objetivos. Entre otras cosas, sirven para desarrollar algunas de las propuestas políticas de mínimos que proponemos en nuestros programas, mejorar las condiciones de vida de la mayoría social en aspectos fundamentales, sacar a flote las contradicciones brutales de la institucionalidad y el sistema vigentes, favorecer nuestra visibilidad y hacer de altavoz de nuestra posición y de correa de transmisión del mundo del trabajo y los movimientos sociales - El elemento, pues, de análisis sobre la conveniencia o no de nuestra política de alianzas debe sustentarse en la evaluación, rigurosa y objetiva, de acuerdos concretos que nos permitan juzgar si su resultado nos sitúa más cerca o más lejos de esos objetivos que nos hemos marcado.

- No es el momento ahora de juzgar hipotéticos acuerdos que aún no existen, sino de trabajar para sentar las bases que posibiliten un espacio político de encuentro programático que culmine en candidaturas democráticas, que representen un proceso desde abajo, expresión de un movimiento popular organizado que aspire a disputar el poder político en nuestra región y en cada uno de sus municipios.

Las elecciones municipales, autonómicas y europeas de 2019 cerrarán en gran medida la crisis de régimen abierta a principios de la década. Que el resultado de esos comicios se decante por la lógica de restauración que trata de imponer el sistema o, por el contrario, que la brecha de la alternativa constituyente siga abierta, depende en gran parte de la capacidad que tengamos las fuerzas rupturistas para convertir esas elecciones en un plebiscito que trascienda el marco político de su convocatoria; en un proceso compuesto e integrado por todos los agentes sociales (desde la PH al movimiento feminista), políticos y del mundo del trabajo que comparten la necesidad de un proceso constituyente. Sin involucrar a esos agentes la alternativa popular será única y exclusivamente una opción electoral más, sin capacidad de convertir las instituciones en una palanca para construir poder real. No se trata de gestionar mejor. Al menos no de forma prioritaria.

Una vez celebrado el debate en todos los núcleos del partido, analizadas las propuestas y aportaciones que estos han hecho en sus plenos y fruto del debate final del Comité Regional, el Partido Comunista de Madrid observa los siguientes consensos y conclusiones fundamentales del proceso (que no contradicen el informe debatido cuyo contenido sigue vigente y que aquí matizamos), que marcan líneas políticas - Nos reafirmamos de forma contundente en la determinación por construir un espacio amplio y unitario (Escenario A) que aglutine a todas las fuerzas, colectivos y personas que se sitúan a la izquierda del PSOE, para lo que entendemos imprescindible reforzar el ala rupturista (componente del Escenario B) frente a los sectores menos avanzados de ese espacio político amplio. Ambas cosas no sólo no son contradictorias sino que son perfectamente compatibles. Aún así, hoy por hoy, no descartamos ninguno de los escenarios descritos en el informe.

- La tarea prioritaria de las militantes comunistas en Madrid ha de ser trabajar para que exista un Encuentro amplio de carácter programático antes de finales del verano en la región. Cada militante de cada núcleo tratará de incorporar a ese proceso a todo su entorno social y político de transformación, a fin de que ese Encuentro sea un total éxito.

- Los acuerdos de despacho son un marco inasumible para construir una alternativa real que dispute el poder político en nuestra región y supondrían el fracaso de facto de la apuesta por la unidad popular como un instrumento de transformación de la realidad política, económica y social.

- Es imprescindible que el proceso sea lo más democrático posible, y con esto nos referimos a que se generen dinámicas participativas en la elaboración del programa político, del funcionamiento del espacio y de la posterior candidatura.

- Es pronto para determinar la fórmula final de elección de candidaturas, así como en qué ámbito debe producirse la celebración de primarias (IU, el espacio superador, etc.). El requisito democrático (insistimos que imprescindible) no se debe circunscribir a los nombres de la candidatura sino a la elaboración del programa (en este sentido es fundamental construir espacios amables de debate y deliberación), el desarrollo de la campaña y a las vías de participación (antes, durante y después de las elecciones) de todos los agentes y activistas que formen parte de la misma. Por tanto, no es válido un proceso “de escaparate”, sino un espacio en el que la vinculación de múltiples colectivos sociales y activistas requiera de un debate profundo y participado del programa.

- El resultado del proceso de construcción de la candidatura y de dicho programa debe ser vinculante. Esto sólo se puede conseguir mediante la creación de mecanismos políticos de resolución de conflictos a posteriori y mecanismos de rendición de cuentas efectivas de los cargos públicos. Es necesaria una fiscalización del trabajo institucional posterior para que no se repitan errores que hemos sufrido estos años.

- La unidad popular no implica uniformidad política. La necesidad de la convergencia nace de la existencia de otros agentes políticos y sociales relevantes que, sin compartir al cien por cien nuestra ideología y nuestros fines, plantean un proceso de transformación social que pasa por romper con el régimen (fuerzas rupturistas). Más allá, existen otros agentes que no plantean de forma prioritaria la ruptura democrática, pero sí comparten la necesidad de un proceso de transformación social profundo. Estos sectores pueden ser estatales, regionales o simplemente estar centrados en el ámbito local. Con ellos es posible fraguar acuerdos programáticos en un proceso de acumulación de fuerzas. Esta pluralidad de tradiciones políticas y de posiciones ante determinadas cuestiones es intrínseca a la unidad popular. Por lo tanto, debemos naturalizar las discrepancias políticas, siempre y cuando estas no atenten contra el programa construido y aprobado.

- El 26J nos enseñó que una simple coalición electoral es insuficiente.

Es necesario que exista una misma campaña, con una presencia común y un programa conjunto. Lo contrario nos condena a un proceso poselectoral plagado de conflictos y discrepancias, y a la disgregación de las distintas fuerzas que compongan el espacio unitario. No salimos a pactar una simple candidatura electoral, sino que aspiramos a construir un movimiento popular amplio y unitario.

- La construcción del Movimiento Político y Social (que hemos aprobado) superador no debe depender del resultado final del proceso electoral. Es decir, las comunistas apostamos, en cualquiera de los escenarios, por la construcción de un espacio de unidad regional y local. E independientemente de que forma adopte la candidatura, todas las posibilidades deben pasar por reforzar el escenario B y, por lo tanto, forjar un consenso no únicamente electoral con las fuerzas políticas, colectivos sociales y activistas que apuesten por la ruptura. Esta tarea emana directamente de los acuerdos del XX Congreso del PCE y de lo que conocemos como la superación de IU.

- Por último, y como no podía ser de otra forma, hacemos nuestro el llamamiento de nuestro referente electoral, IU Madrid (que adjuntamos en este correo) y llamamos a todas las comunistas a trabajar en coordinación con las compañeras de Izquierda Unida para lograr los objetivos que nos hemos propuesto.

Última actualización en Viernes, 11 de Mayo de 2018 21:58