VALORACIÓN DE LA EVOLUCIÓN DE LOS SALARIOS. EPA 2014

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La Encuesta de Población Activa, EPA, no sólo nos informa de ciertas características de la fuerza de trabajo, si no que también proporciona información sobre los salarios percibidos.

El año de referencia es 2014, ya que es este año del que se dispone de información completa para el conjunto del año.

Los salarios son tratados en la EPA mediante deciles, esto es, se agrupan los asalariados en función de la cuantía del salario mensual en diez grupos, siendo el primero de ellos el que agrega a los que perciben un salario medio mensual inferior a 655,1 €, hasta llegar al último grupo, que agrupa a los trabajadores que perciben un salario superior a 3.353,8 € mensual. Los datos de estos diez grupos se agregan en tres grandes grupos, -decil 1-3, decil 4-7 y decil 8-10-, por lo que se obtienen tres cortes que suponen otros tantos grupos, que agregan los salarios bajos, salarios medios y salarios altos, por decirlo de alguna manera.

El primer grupo aglutina a 4.269.840 trabajadores y han percibido en 2014 menos de 1.221,1 € brutos mensuales. El segundo grupo contiene a 5.693.120 trabajadores y su remuneración salarial se encuentra entre los 1.221,1 € y los 2.173,5 €. Por último, el tercer grupo concentra a 4.269.840 trabajadores y su salario bruto mensual es superior a los 2.173,5 €.

El salario medio, según la EPA, alcanzó una cuantía en 2014 de 1.881,3 € brutos mensuales . La mediana es de 1.602,5 € brutos mensuales y el número de asalariados es de 14.232.800 personas.

El ritmo de crecimiento de los salarios percibidos experimenta un cambio de ritmo con el inicio de la crisis. En el año 2007, el salario medio experimenta una subida de 70,9 € respecto al año 2006, -1.572,6 €-, y en el 2008 experimentó una subida de 130,8 €, alcanzando la cifra de 1.774,3 € el salario medio bruto mensual. A partir de este año, instalados ya en la crisis, los salarios continúan subiendo pero a otro ritmo: 40,9 € para el año 2009; 23,6 € en 2010; 3 € para 2011; 8,5 € en 2012; 18,8 € en 2013 y 12,2 € para el último del que se disponen de datos, 2014. Los salarios, pues, experimentan un crecimiento mucho menor con el inicio de la crisis, ya que los salarios es uno de los mecanismos de ajuste que han utilizado las empresas para afrontar la crisis, así como el de la contratación y los despidos, ya sea mediante la no renovación de contratos temporales, el despido individual y los expedientes de regulación de empleo, para los despidos colectivos.

 

Si se presta atención al sexo del trabajador, se observa que las mujeres se concentran en el primer grupo de deciles, esto es, el que agrupa a los salarios inferiores a los 1.221,1 € brutos mensuales, suponiendo el 41,1%, frente al 19,7% que suponen los hombres. Las mujeres ven descender su peso en el segundo grupo de deciles, el de los salarios medios, al representar el 34,9%, mientras que los hombres son el 44,6%; y continúa su descenso en el tercer grupo de deciles, esto es, el de los salarios más altos, ya que en este caso sólo son el 24% frente al 35,7% de hombres.

Es llamativo que las mujeres sólo supongan el 6,7% en el decil más alto, el que agrupa a los trabajadores que ganan más de 3.353,8 € brutos mensuales, frente al 13,1% que representan los hombres, casi el doble.

El hecho incontrovertible es que las mujeres tienen un salario inferior al de los hombres, lo que es una nota de clara desigualdad en el mercado de trabajo hacia ellas.

La desigualdad que sufren las mujeres se confirma al considerar su salario medio bruto mensual, 1.618,1 €, frente a los 2.125,9 € que han percibido los hombres en 2014, lo que se traduce en 507,8 € mensuales de diferencia; el número de horas medias trabajadas habituales por semana, 33,8 horas, mientras que los hombres han trabajado 39,3 horas y, finalmente, su salario medio por hora alcanza para las mujeres 11 €, mientras que los hombres han percibido 12,5 €.

La desigualdad femenina presenta claras notas de discriminación tanto en el mercado de trabajo como en las condiciones de trabajo, ya que en este punto hay que considerar que son las mujeres las que concentran los contratos a tiempo parcial, la temporalidad en el empleo es superior a la de los hombres y se emplean en ramas de actividad y ocupan puestos de trabajo con menores salarios.

Atendiendo a la edad de los trabajadores, se observan también notables desigualdades en cuanto a los más jóvenes.

El 52,9% de los jóvenes comprendidos entre los 16 y los 24 años perciben un salario bruto mensual inferior a los 972,8 €. A este dato hay que añadirle que perciben 7,8 € por hora trabajada, la cuantía más baja, y que sólo el 4,5% de estos jóvenes se encuentra en el grupo de los salarios por encima de los 2.173,5 € al mes.

En este punto, hay que considerar que esta cohorte de edad está presidida por jóvenes con un nivel de estudios bajo, generalmente se han incorporado recientemente al mercado de trabajo, sus contratos son temporales y se ocupan en ramas de actividad con bajos salarios.

Si se presta atención al siguiente grupo de edad, los trabajadores comprendidos entre los 25 y los 34 años se concentran en el grupo de salarios medios, ya que suponen el 44,8%. Es destacable que representan el 35,7% en el primer grupo de salarios, esto es, los más bajos. Su salario medio por hora trabajada es de 10 €.

En este caso, estamos hablando de jóvenes con un nivel formativo más elevado que en el caso anterior y con cierta experiencia laboral, lo que redunda en unos salarios más elevados que en el grupo de edad anterior. Pero es destacable que la tendencia entre los jóvenes sea concentrarse en el grupo con salarios más bajos.

Los trabajadores maduros, que ocupan la franja de edad comprendida entre los mayores de 35 años son los que perciben un salario más alto. Son trabajadores con experiencia laboral, con trayectoria profesional, tienen una relación laboral estable a jornada completa, en muchos casos su salario es el único que hay en su hogar, además de disfrutar de las cláusulas de antigüedad que recogen no pocos Convenios Colectivos y que producen en última instancia un plus en la nómina mensual.

Así, se puede concluir con que a mayor edad mayor salario. El 40,8% de los trabajadores de 55 a 64 años se aglutina en el tercer grupo de salarios, es decir, el de los salarios más elevados y, de estos, el 16,4% gana más de 3.353,8 € brutos al mes. Su salario medio por hora trabajada es el más elevado, 13,8 €.

Observando estos datos, se puede concluir con que el ajuste salarial de la fuerza de trabajo empleada se produce en el momento de incorporarse al mercado de trabajo.

El nivel educativo, la formación, es uno de los elementos clave que explica las diferencias en la percepción del salario, tal y como se ha apuntado en el momento de hablar de los grupos de edad.

Esto es así de tal manera que el 49,4% de los trabajadores con titulación superior o doctorado se sitúa en el grupo que aglutina los mayores salarios. En sentido contrario, el grupo de trabajadores con estudios primarios se concentra en el grupo de menores salarios, con una representación del 42%.

Se percibe pues la correlación entre nivel de formación y salario. A mayor nivel formativo se gana un salario superior debido a que son los mismos títulos formativos los que permiten acceder a puestos de trabajo de mayor cualificación y de mayor importancia en la división del trabajo en el seno de la empresa.

Al considerar el tiempo de trabajo, es lógico pensar que los trabajadores a jornada completa tienen un salario superior que aquellos trabajadores con jornada laboral a tiempo parcial, es decir, a menos horas trabajadas menor salario, pero hay datos que nos permiten afirmar la grave desigualdad que viven los trabajadores a tiempo parcial.

Los trabajadores a jornada completa tienen un salario medio que alcanza la cuantía de 2.132,2 € brutos al mes, agrupándose en el grupo de mayores salarios, al suponer el 46,4% del conjunto de los trabajadores y trabajando 40,4 horas a la semana habitualmente.

Por el contrario, los trabajadores a tiempo parcial perciben un salario medio de 698,2 € y un 53,6% de ellos gana menos de 655,1 € brutos al mes, trabajando una media de 19 horas a la semana de manera habitual.

Otro de los elementos que explica las diferencias en los salarios percibidos es la relación laboral que se mantiene con la empresa.

Los mayores salarios se concentran en aquellos trabajadores y trabajadoras que mantienen una relación estable con la empresa, el 40,7% concretamente. Esta tendencia también se observa en el segundo grupo aunque con menor intensidad, 35,8%.

La media de horas trabajadas por semana es de 37,7 horas, siendo su salario medio por hora de 12,6 €.

Por el contrario, los trabajadores y trabajadoras con contrato temporal se concentran en el primer grupo de salarios, esto es, los que menores salarios perciben. El 19,0% cobra un salario inferior a los 655,1€ al mes.

La media de horas trabajadas a la semana de es 33,2 horas y su salario medio por hora trabajada es de 9,1 €.

La antigüedad en la empresa es otra de las variables que explica las diferencias salariales. Aquellos trabajadores con una antigüedad inferior al año, el 55,7% concretamente, se encuentran en el primer grupo de los salarios inferiores. De estos, el 21,6% cobran mensualmente menos de 655,1 € mensuales.

Aquellos trabajadores y trabajadoras con una antigüedad de un año o dos en la empresa continúan percibiendo unos salarios bajos, el 49,4% se concentra en el primer grupo. Un 18,7% cobra menos de 655,1 € al mes.

Los trabajadores y trabajadoras con más de diez años de antigüedad en la empresa son los que perciben los salarios más elevados. El 47,8% está en el segundo grupo, el de salarios medios, y un 17,4% se encuentra en el tercer grupo, cobrando más de 3.353,8% mensualmente.

Así, a mayor antigüedad en la empresa mayor salario percibido.

Atendiendo a las ramas de actividad, los salarios más elevados se concentran en las actividades financieras y de seguros con 3.228,5 € mensuales. A continuación, se encuentra el suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, con un salario medio de 3.219,0 € al mes. A continuación,

Los salarios más bajos se hallan, de mayor a menor cuantía de los salarios, en las actividades administrativas y servicios auxiliares con 1.314,4 €; agricultura, ganadería, silvicultura y pesca con un salario de 1.193,3 €; a continuación está la hostelería, con un salario de 1.174,7 €;  y, finalmente, las actividades de los hogares como empleadores de personal doméstico y la producción de bienes y servicios para uso propio, con 745,6 €.

La ocupación del trabajador también explica las diferencias salariales. Los directores y gerentes perciben mensualmente 3.962,0 €. En sentido contrario, las ocupaciones auxiliares son las que concentran los salarios más bajos, 1.018,3 € al mes.

El tamaño de la empresa da cuenta de las diferencias salariales. Aquellos trabajadores y trabajadoras ocupados en empresas con menos de 50 trabajadores perciben salarios más bajos que los ocupados en empresas de más de trabajadores.

En las empresas pequeñas, -menos de 50 trabajadores-, el 33,3% de los trabajadores y trabajadoras cobra menos de 655,1 € mensuales.

El salario medio en las empresas de menos de diez trabajadores mensualmente es de 1.324,9 €.

En sentido contrario, en las empresas con un tamaño superior a los cincuenta trabajadores, el 37,2% perciben más de 3.353,8 € mensuales.

El salario medio en empresas mayores, aquellas que superan los 250 trabajadores es de 1.324,9 € al mes.

Por lo que respecta a nuestra Comunidad de Madrid, el salario medio percibido es de 2.272,7 € mensuales, uno de los más elevados.

Las Comunidades Autónomas con los salarios medios más elevados son la Ciudad Autónoma de Melilla, 2.324,2 € mensuales; la Ciudad Autónoma de Ceuta, 2.173,6 €; Euskadi, 2.051,7 € y Navarra con 2.051,7 € al mes.

Por el contrario, las Comunidades Autónomas con salarios inferiores son, de mayor a menor, Murcia, 1.643,8 €; Islas Canarias, 1.621,6 € y, finalmente, Extremadura con 1.588,8 € mensuales.

A la hora de hablar de los salarios es conveniente tomar en consideración el concepto de devaluación interna.

Dado que la soberanía en materia de política económica se encuentra en lo que ha venido en denominar la Troika, compuesta por el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea, con un ideario de política económica basado en exclusiva en el neoliberalismo, nuestro país ha tenido que acudir a la devaluación interna al no ser ya posible la devaluación de la moneda, que es competencia exclusiva del Banco Central Europeo.

La devaluación interna ha consistido, en el caso de nuestra economía, en el ajuste presupuestario del gasto, que se ha traducido en recortes en las políticas sociales, y en el mundo de la empresa, en despidos individuales, expedientes de regulación de empleo y en la contratación temporal y la bajada de salarios, con el objetivo de establecer las condiciones que posibiliten la recomposición de la tasa de ganancia del capital y el marchamo del crecimiento económico.

Los efectos de esta devaluación interna son claros: un nivel de desempleo muy elevado y con notas de que una buena proporción del mismo es de carácter estructural, precarización creciente del empleo, el descenso de los salarios y un empeoramiento generalizado de las condiciones de trabajo. Todo esto sancionado por reformas laborales, ya sean del PSOE o del Partido Popular, que han puesto su acento en favorecer al mundo de la empresa frente al mundo del trabajo, facilitando el despido individual y colectivo, cercenando la Negociación Colectiva y favoreciendo la contratación temporal y los bajos salarios.

Si se unen los recortes en políticas sociales, vía ajuste presupuestario, con el desempleo masivo, la baja cobertura por desempleo existente y el nivel de salarios de nuestra economía, se termina por encontrar el fenómeno de los trabajadores pobres, asalariados cuyos ingresos no les permiten vivir con dignidad y presentan carencias en cuanto a vivienda, alimentación, educación, … Contar con un trabajo y un salario ya no garantiza tener unos mínimos vitales cubiertos.

El capitalismo es un juego de suma cero: lo que gana el capital lo pierden los trabajadores y trabajadoras, muy especialmente estas últimas.

Cuando la política económica está orientada casi en exclusiva a reducir el déficit y se pone el acento en el mundo de la empresa, esto es, la iniciativa privada para el crecimiento económico, se puede afirmar que las instituciones económicas y la política económica neoliberal son un verdadero Gobierno de clase.

Y la clase trabajadora va perdiendo esta fase de la lucha de clases.

 
Alcorcón: Transmitir la memoria contra la barbarie

Transmitir la memoria contra la barbarie: El exilio, los campos de concentración y la la resistencia española.

Interviene el compañero de IU-UP, David Ortiz, vecino de Alcorcón, profesor y nieto de preso español en Mathausen.

Sábado 7 de mayo a las 18h en Cs Pablo Picasso de la Calle San Blas 1 bajo de Alcorcón

 

 

 
Alcorcón: Documentasur - Lolo Rico, la mirada no inventada

El Viernes 6 de mayo a las 19:30h, en el CS Pablo Picasso de la Calle San Blas 1 bajo de Alcorcón se celebrará la edición en Alcorcón del Documentasur 2016.

Se proyectará el documental de La Guerrilla Comunicacional de 2015 "Lolo Rico, la mirada no inventada".

 

 
El PCM apoya la concentración de Marea Verde

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La Secretaría de Educación del PCM convoca a la militancia del Partido a la CONCENTRACIÓN DE LA MAREA VERDE el jueves 28 de abril a las 18h frente a la Consejería de Educación. Quedamos a las 17,45h en la esquina de Alcalá con Gran Vía.

El PCM comparte las reivindicaciones contenidas en la convocatoria de la Marea Verde:

Primero, defendemos la ampliación de la Red Pública Educativa. Las familias, año tras año, demandan más plazas públicas. Aunque no le guste al PP, su obligación es aumentarlas, no disminuirlas.

Para nosotros, además, la doble red Pública-concertada es una auténtica perversión del sistema educativo, que segrega con propósitos clasistas, desvía fondos públicos a negocios privados y perpetúa la influencia de la iglesia.

Segundo, denunciamos el cierre de grupos, enseñanzas y centros públicos que acomete esta Consejería cada año.

El PP mantiene el falso principio de la elección de centro por las familias, pero en la práctica, las familias no podemos elegir cuando queremos optar a centros públicos, porque son amenazados de cierre antes de poder matricularnos. Este año asistimos a una auténtica ofensiva de cierres de grupos sin esperar al plazo de matrícula; cierres de enseñanzas de FP cuando previamente se había especializado esos centros contra su voluntad; cierres de ESO sorpresivos pese a contar con alumnado por terminar los estudios; cierres de centros por deficiencias en sus edificios después de años de abandono sistemático, etc. El objetivo ideológico y político, disfrazado de falsa eficiencia económica, es siempre el mismo: cerrar la Pública, aumentar la concertada.

Hay que destacar que las últimas movilizaciones de las distintas comunidades educativas de estos centros han permitido revertir algunos de estos recortes, pero no se pueden tolerar esta vulneración constante de nuestro derecho a la educación pública.

Tercero, mientras unos centros se cierran, otros ven como se hacina el alumnado en sus aulas. Por eso demandamos la bajada de las ratios, es decir, menos alumnas en cada clase, para garantizar la atención que cada cual precisa, para evitar ser abandonadas entre la multitud.

Cuarto, exigimos un aumento del profesorado para prestar una enseñanza digna, porque la verdadera calidad está en dotar de suficiente profesorado a los centros para hacer posible una auténtica atención a la diversidad del alumnado. Por eso seguimos exigiendo la vuelta de las interinas a las aulas y la equiparación completa de sus condiciones laborales a las del resto de sus compañeras.

Quinto, compartimos que las reválidas LOMCE de tercero y sexto de Primaria, que se van a realizar este mes de mayo, son injustas, segregadoras y pervierten el sentido último de la evaluación y la educación. El PCM apoya cualquier iniciativa de boicot que las familias o el profesorado decidan asumir, pues forma parte de una más amplia posición de insumisión a la LOMCE. La comunidad educativa ha dicho ya muchas veces que ésta no es la ley educativa que quiere y demanda un serio diálogo social para un pacto educativo real, fuera de los despachos de las élites, con la mayoría social trabajadora.

Sexto, exigimos el control público de la escolarización, pues la Consejería oculta los datos para desequilibrar de forma totalmente consciente los Centros educativos públicos: vacía unos para cerrarlos, abarrota otros para destrozarlos, organiza getos selectos en la concertada y concentra las dificultades en la Pública, hace competir a los centros públicos por una calculada escasez de recursos y concentra proyectos elitistas en centros de excelencia vacía.

No lo podemos permitir. La Escuela Pública no se vende, se defiende.

Por todas estas razones, os invitamos a difundir el cartel de la convocatoria y os esperamos el jueves 28 de abril a las 18h frente a la Consejería de Educación.

 

Madrid, 22 de abril de 2016

 
FIN DEL PROGRAMA DE ACTIVACIÓN PARA EL EMPLEO (AYUDA DE 426 EUROS)

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El Programa de Activación para el Empleo (la mísera ayuda de 426 euros) ha sido prorrogado por el Consejo de Ministros este viernes 15 de abril. Este plan de ayuda está dirigido a personas desempleadas con cargas familiares que hayan agotado todas las prestaciones y subsidios.

Ha quedado demostrado que este plan ha sido un fracaso:

 

  1. Las previsiones del Gobierno han sido equivocadas porque estaba previsto que se beneficiaran 400.000 personas, pero sólo lo han hecho 99.410 (datos de marzo).
  2. Su tasa de cobertura es muy baja (hay aún 1,77 millones de personas que no cobran ningún tipo de prestación o subsidio).
  3. La tasa de inserción laboral es mínima a pesar de que la ley permitía compatibilizar el subsidio con el salario (ayuda encubierta a las empresas). Sólo ha sido posible en 15.212 casos (datos de febrero).
  4. El plan fue dotado de 850 millones de los que solo se han ejecutado 160 (19%) en el 2015 y este año lleva el mismo camino.

 

¿Qué ha pasado con el resto del dinero presupuestado para los parados? para devolver deuda, ampliar el presupuesto de Defensa, etc. En lugar de utilizarlo para las personas que no tienen ingresos mínimos vitales.

Precisamente para evitar esta situación el programa de Izquierda Unida-Unidad Popular para las últimas elecciones generales proponía una Renta Básica Garantizada para todo aquel que tenga ingresos inferiores a 70% del SMI modulado según la unidad de convivencia. El coste que se estimó en el programa era de 12.600 M euros para 2 millones de personas.

Consideramos que es un derecho universal contar con los medios básicos para el sustento de una vida digna, ya sea a través de prestaciones sociales (sanidad, educación, etc.) como a través de una renta. La RBU se trata de un plan de emergencia social que, a través de medidas de fomento del empleo y formación, así como de un Plan de Trabajo Garantizado por el Estado, nos llevarían a cumplir el derecho de los y las trabajadoras de trabajar en condiciones de dignidad y justicia.

Sabemos que este Gobierno nunca ha legislado a favor de los y las trabajadoras pero ante la situación de emergencia social que vivimos exigimos que, aunque este Gobierno esté en funciones, debe hacer extensivo este plan a todos los desempleados y desempleadas que no tienen ningún tipo de ingresos para que, al menos pueda gastarse el dinero presupuestado y no sea desviado a otras partidas.